En esta ocasión, nos desviamos sobre la piel de toro hasta la Comunidad Valenciana, Manuel Fuentes Pico , Alfonso Muñiz y un servidor, para conocer la nueva propuesta desde el verano pasado. Tras escrutar el pronóstico del tiempo durante los últimos 10 días, teníamos ganas de ver el sol y el clima asegurado. Así que tiramos para Alicante con el runrún del viento pronosticado y las rachas de 80km/h del primer día, que fueron bajando a 65 el segundo y el tercer día amainó bastante para dejarnos disfrutar de los dos últimos tercios de prueba con viento a favor.
El comienzo de la prueba es un poquito "plof" al alejarte poco a poco de Alicante por zonas muy áridas y de apenas verde. El rodeo por el embalse de Crevillente parece un pequeño oasis en medio del desierto. Las condiciones del viento y el estrés porque no pase nada sobre todo en las bajadas, hace que el cansancio se acumule además de la propia dureza de la prueba.
Vamos sumando los puntos de control más despacio de lo que quisiéramos, y tras el almuerzo en Crevillente nos damos cuenta que esta SR acumula el desnivel de forma brusca mediante pendientes de dobles dígitos... ¡Nunca he visto en tantas ocasiones acumular porcentajes por encima del 20% en repechos cortos y salteados por todo el recorrido! Llegamos a ver un 31% de camino a las inmediaciones de Xorret de Cati
Xorret era el coco de la primera etapa y vimos que por el retraso acumulado a causa del viento, se haría muy tarde para comer si decidíamos coronarlo. En un pueblo de paso nos comentan que el único sitio para comer era el restaurante la Reja. Y así lo hicimos.
Xorret por está vertiente era más "llevadero" que la variante de Castalla por donde bajamos. Se nota que es puerto de Vuelta por el buen estado del asfalto y gracias a Dios porque la bajada es muy rápida con unas pendientes de vértigo!
Por el camino nos esperaría el alto de la Carrasqueta que era punto de control. Tomamos el puerto en dos tramos, y a mitad del mismo en una zona protegida del aire, aprovechamos a ponernos la ropa de abrigo y los reflectantes para el resto de la etapa.
Llegaríamos este primer día a dormir a Penáguila, punto de control, en la casa rural Valor. Nos trataron genial y pudimos cenar y contar con desayuno para el día siguiente.
Para cerrar este primer día, a partir de la Carrasqueta y según íbamos acercándonos a la zona de Penáguila, el verde ya se apropiaba del paisaje y las vistas eran mucho más bonitas.
El segundo día, y siguiendo con mi poca planificación de los sitios de paso, amanecemos a las 6:00 en mitad del puerto de Tudons (no había caído en ello) y comenzamos su ascenso para ir entrando en calor. Poco a poco nos vamos acercando al control de Tollos en mitad de la sierra. Tuvimos un amanecer precioso y el paisaje ya nos había conquistado dejando en el olvido el comienzo seco de la SR.
De camino a Lorcha no había nada para poder desayunar de nuevo, así que una vez allí y viendo que Google Maps nos aconsejaba un bar centro social, allí movimos el bigote.
Continuamos camino hacia el punto de control en la base de la vall d'Ebo, y según nos acercábamos cada vez más ciclistas iban saliendo como setas en otoño con el mismo destino que nosotros: conquistar este "llevadero" puerto de montaña y pasar el test a las patitas. ¡Qué cantidad de ciclistas subiendo y bajando este lugar de peregrinaje! Como ya me conoceréis alguno, Robertito no se pudo quedar tranquilo y me engorilé primero con unas jóvenes británicas para luego echar el resto, con la bici cargada, con un grupo de 4 alemanes con los que me piqué de lo lindo
El siguiente destino era el puerto de venta del collado. Duras rampas de doble dígito pero que las vistas lo merecían. Coronamos a las 14:30 espoleados por la posibilidad de que la susodicha venta estuviera abierta para poder comer, pero estaban de reformas. Comimos en el primer pueblo bajando el puerto.
Seguimos sumando kilómetros para acercarnos al control de Dénia, y cómo no, sumaríamos la visita guiada por una de las urbanizaciones más potentes que vimos durante este viaje. ¡Pedazo chalets a pie de costa y pedazo de piscinas! Yo creo que el organizador tiene algún beneficio por mostrar las urbanizaciones de la Comunitat
Aprovecharíamos, como buena gente VIP que somos, a cenar en Moraira antes de continuar al control del mirador del Puig Llorença. Otro momento del 20% para recordar
Ojito con la bajada con estas fuertes rampas y por medio de urbanizaciones... Sale un gato y nos lo llevamos de viaje
Teníamos planificado dormir en un apartamento de la casa Lisora en Lliber a 1,5km de Xaló una vez bajado el control del puerto de Bernia, pero los fuertes vientos de cara y el cansancio, hicieron que tomáramos la decisión de desviarnos 5,5km y salir de ruta para descansar algo y continuar al día siguiente.
La empanada de esta prueba la tuve al pensar que el control de Bernia desde Benissa (o Pinos) se hacía por Casas de Bernia. Esta vertiente de 5km al 12% de media con un kilómetro terrorífico al casi 16% de MEDIA lo ascendi en el 2013 cuando era escalador, con mi buen amigo Raul Mata ¡Menudos chepazos y zonas sin asfaltar!
Gracias a Dios tomamos la variante agradable y tendida de Bernia con los dos últimos kilómetros algo más juguetones. Descenso rápido y protegidos del viento que todavía nos azotaba hacia Xaló. Desde allí comenzaríamos la ascensión de un puerto que el caso me quería sonar, pero de noche con viento y medio sopa, no caí que se trataba de Coll de Rates. En esta ocasión sin subir a sus antenas, pero que la conexión con So Creueta, generaba una subida interesante. Eso sí, fuimos los primeros del día en subir este olimpo del ciclismo que tantos y tantos ciclistas lo suben a diario.
Y ya pensando en el coco del día: el Castellet o Morro Blau desde Castell de Castells: 3,5km al 9% por pista y tramos cementados. Aprovechamos a desayunar de nuevo en el pueblo en el restaurante Jacinto. En este momento, tuvimos la espinita de la prueba... Manuel con molestias desde el día anterior en su rodilla izquierda por una antigua lesión del pasado, decide abandonar la SR a falta de 120km y 2300m de ascenso. Momento complicado, pero una vez tomada la decisión, Fonso y yo nos ponemos en modo autómata y nos proponemos acabar la SR en modalidad Randonneur: tiempo límite las 18:20 para estar dentro del tiempo de corte de 60 horas.
El Castellet muy duro, pero las vistas y el paisaje que iban ahondando en el bosque buscando salida hacia el otro valle camino del embalse de Guadalest, propulsaban nuestras piernas. Yo iba preocupado por la bajada.... Tengo algo de vértigo, y cuando un tramo cementado a más del 30% se puso bravo, decidí bajar caminando unos 150-200m hasta que la pendiente me dio una tregua. MUCHO OJO CON ESTA BAJADA, navegantes! Mis sudores fríos contrastaban con la cara de felicidad de Fonso, dado que el es un muy buen bajador, y estaba más abajo algo preocupado... Y yo bajando casi a cuatro patas!
Una vez abajo, es increíble dentro de la dureza del terreno como vas rodeando la sierra de Morro Blau de un extremo a otro hasta abandonarla por el pueblo de Abdet. Ojo esta zona que no hay fuente alguna. En agosto a mediodía, tiene que ser interesante jjjj
Purito y Contador siguen en modo conteareloj por parejas camino de Finestrat. Desde Abdet, la previsión del tiempo se cumple y las ráfagas bajan de 60 a 20-25km/h, pero ahora serían favorables!! Una vez hecho el control de Finestrat, aprovechamos a reponer fuerzas comiendo el bocata de Jacinto y alguna fruta y demás que compramos en un super del pueblo. Nos vino genial para refrigerar motores, dado que el termómetro llegó a alcanzar los 30°C.
Toda esta zona va perdiendo el verdor y se convierte en territorio comanche, expuesto al sol y con pocas zonas de sombra de camino a Relleu. Está aproximación al penúltimo control de la prueba, acaba acumulando a la postre el resto de desnivel que le quedaba a la prueba. Desde aquí, un salpicón de repechos sencillos y alguna subida de porcentajes humanos o para cadetes. Y ya los últimos 15-20km, terreno favorable en bajada y llano hasta llegar a la meta de Alicante.
Sabor agridulce por sumar una nueva SR, pero no estar acompañado por Manuel durante todo el recorrido. ¡La próxima nos desquitamos!